Kitesurf con niños: a partir de cuándo y cómo se disfruta

Niño haciendo volar una cometa en la playa

Los niños y el viento encajan bien. Quien practica kite quiere, tarde o temprano, llevar a los pequeños al agua. La buena noticia: en el mar Báltico, de aguas poco profundas, hay condiciones ideales para ello. Aun así, deberías conocer algunas cosas sobre la edad, la iniciación y la seguridad para que resulte relajado para todos.

¿A partir de qué edad se empieza?

Pequeña cometa acrobática en la playa
Con una pequeña cometa acrobática en la playa suele empezar el entusiasmo.

En el kite rige a grandes rasgos: a partir de unos diez años es posible iniciarse, aunque de verdad se recomienda a partir de los trece. Pero más importante que la edad son el peso y la sensibilidad: el niño debería pesar unos treinta y cinco a cuarenta kilos, nadar con seguridad y tener cierto instinto para los peligros. En clases individuales y con poco viento, a veces se puede empezar algo antes. Y en cuanto sopla con más fuerza, los niños deben salir del agua.

Primero SUP, luego kite

Un bonito camino pasa por el stand-up paddle. Ya a partir de unos cuatro años los niños pueden subirse a la tabla con mamá o papá, y a partir de los cinco o seis años a una tabla de SUP infantil propia. Eso entrena el equilibrio y la sensación con el agua, sin ninguna fuerza de tracción. En las aguas tranquilas y llanas del Salzhaff, el Bodden o la Förde es perfecto. Así crece el entusiasmo, y el paso al kite llega después casi por sí solo.

Seguridad en la playa

Niño jugando en la playa
Chaleco salvavidas, aguas poco profundas y un punto de encuentro fijo, y todo encaja.

Con los niños, la seguridad es lo primero y lo fundamental. Un chaleco salvavidas es obligatorio para los pequeños, además de aguas poco profundas y protegidas y, a ser posible, un tramo de playa vigilado. Acordad un punto de encuentro fijo por si os perdéis de vista. Y toma en serio el viento de tierra, que no solo arrastra a los kiters, sino también a los colchones inflables y las tablas de SUP rápidamente mar adentro. Uno de los padres mantiene siempre un ojo en los niños mientras el otro navega.

Con la edad adecuada, el rodeo a través del SUP y un poco de precaución, los deportes acuáticos se convierten en una experiencia para toda la familia. Deja que los niños encuentren su propio ritmo, no fuerces nada y celebra cada pequeño progreso. Para el día en familia en nuestros spots te damos con gusto los consejos adecuados.