¿Cuánto cuesta realmente el Kitesurf?

Curso de kite en la playa del Báltico con alumnos y profesor

El Kitesurf tiene fama de ser caro. Eso es verdad a medias. Un equipo nuevo completo puede llegar a cuatro cifras, pero el inicio, en cambio, cuesta una cantidad razonable si empiezas por los lugares correctos. Hacemos las cuentas con honestidad, con qué debes contar realmente.

El curso es tu mayor y mejor gasto

Montaje de kite y barra en la playa
En el precio del curso casi siempre está incluido el material completo.

El Kitesurf no se aprende en la red, sino en una escuela. Eso no es un timo, sino seguridad. Un curso básico de dos a tres días ronda los trescientos euros, material incluido. A cambio aprendes a despegar, aterrizar y navegar con seguridad, en lugar de enseñártelo tú mismo de forma trabajosa y peligrosa.

Quien quiera avanzar más rápido reserva clases particulares, que cuestan más por hora. Para la mayoría basta con el curso en grupo. Ahí el precio por hora es el más justo, y de paso conoces a gente maja con la que más tarde sales al agua.

La licencia y el primer equipo

La licencia VDWS, a menudo llamada carné de kite, cuesta solo una pequeña cantidad de dos cifras y vale su peso en oro. Con ella puedes alquilar material en todo el mundo; sin ella, la mayoría de las estaciones no te dan nada. Una vez hecha, te ahorra dinero contante en cada viaje.

Con el material propio empiezas poco a poco. Primero el arnés y el Neopren; el Kite, la barra y la tabla llegan después. De segunda mano o como modelo del año anterior te ahorras tranquilamente la mitad. Solo en un punto no ahorras: en la barra, las líneas y el sistema de seguridad, de ellos depende tu vida en caso de emergencia.

Alquilar o comprar, la cuenta honesta

Un grupo aprende Kitesurf en el curso
Primero alquilar, luego decidir con calma si compensa tener material propio.

Calcula con honestidad cuántas veces al año navegas de verdad. Quien sale un par de fines de semana navega durante mucho tiempo más barato con material de alquiler y no tiene el transporte ni una compra fallida a cuestas. Un equipo propio solo compensa cuando quieres salir con regularidad y con distintas intensidades de viento, pues entonces necesitas de todos modos varias tallas de cometa.

Una cifra orientativa aproximada para el primer año: curso, licencia y algo de material de alquiler, y sales del paso con unos pocos cientos de euros. El equipo propio llega cuando sabes con seguridad que vas a seguir con ello.

Nuestro consejo: mete tu dinero primero en un buen curso, no en el material más reluciente. El saber dura más que cualquier cometa. Apúntate a un curso básico en una buena escuela, ahí te dicen con honestidad qué necesitas de verdad y qué puede esperar.